Semana Santa

   Cuatro sencillas procesiones aunque no por ello menos emotivas recorren las calles de la localidad durante estos días.

   El Domingo de Ramos a mediodía sale la procesión de “la borriquita”, en la que los vecinos acompañan a la imagen con palmas y ramas de olivo, que, previamente han sido bendecidas por el párroco en la puerta de la Iglesia. Estas ramas proceden del olivo del Calvario.

   El Jueves Santo por la noche salen Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores, vestida con manto verde, sobre andas tan sencillas que bastan cuatro portadores para llevarlas.

   El Viernes Santo desfila de nuevo la Virgen de los Dolores, en esta ocasión con manto negro en señal de luto, acompañando al Crucificado. Momento pintoresco de ambas procesiones es su subida al Calvario, en las afueras de la villa, nombre que se da a un viejo olivo plantado sobre un cúbico pedestal blanqueado.

   Por último, el Domingo de Resurrección, al amanecer, desfilan el Resucitado, portado y acompañado por hombres, y la Virgen de los Dolores, vestida de blanco en señal de júbilo, portada y acompañada por mujeres. Ambas imágenes salen de la parroquia en distintas direcciones hasta llegar a encontrarse en la misma plaza, momento en que la Virgen saluda a su Hijo con una reverencia y tres inclinaciones, a cargo de los integrantes de su Cofradía.

Fiestas